La sangre corre por las calles empedradas de las urbes, tiñe de rojo las aguas de los ríos, envilece a los hombres manchando sus manos y sus almas. Una vorágine de destrucción se extiende irrefenable por el mundo conocido. Las cruzadas han enfrentado a naciones enteras, han desolado el gran Bizancio, han convertido esta época en una lucha sin tregua por el poder, la religión o un simple puñado de tierra. Y por primera vez en esta historia que se remonta hasta los inicios de los tiempos, hasta la perdida ciudad de Enoch, los hombres marcan el camino a seguir y los cainitas lo recorren. La larga noche está a punto de morir y La guerra de los príncipes se vislumbra en el horizonte como algo ineludible.
En el corazón del Sacro Imperio Romano, uno de los cainitas más importantes de Europa, el viejo Lord Hardestadt ha puesto sus ojos en las salvajes tierras del este para ampliar sus fronteras y darle un reino propio a su chiquillo favorito. Las maniobras políticas han empezado y los diferentes bandos empiezan a buscar aliados. Cuando el grupo de PJs es llamado para acudir a Colonia a presentar vasallaje al poderoso Patricio, pronto se dan cuenta de que no podrán mantenerse al margen de esta guerra.
Por Torquemada, publicado originalmente el 5 de marzo de 2010

